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En Ediciones Glasgow no solo acompañamos a los escritores independientes en la realización de su libro y la autopublicación en Amazon. También nos interesa que enriquezcan su carrera con más conocimientos para reforzar su escritura.

Por eso, en este blog encontrarás gran variedad de consejos útiles que resolverán tus dudas. El día de hoy, te enseñaremos de parte de la escritora uruguaya Paola Rodríguez cómo crear personajes tan completos que tus lectores los sigan recordando por siempre.

Cómo crear personajes creíbles

Si llegaste hasta aquí es porque has recorrido un largo camino entre páginas web, libros y hasta tutoriales en YouTube sobre cómo escribir tu próximo best seller, y aun así no sabes cómo crear tus personajes.

Has hecho diferentes cursos y sientes que no has encontrado las respuestas que buscas. Y es que el error que cometes está en tu conexión con los personajes.

Buscas conectar con tus lectores, y la verdad es que es a través de los héroes, los villanos y hasta los personajes de relleno que llegas hasta la profundidad de cada una de las personas que te leen.

Entonces, para que esta lectura no se te haga pesada ni sientas que pierdes el tiempo, te resumiré lo que necesitas saber para que tus personajes no sean acartonados.

¿Qué significa que tus personajes sean acartonados?

Los personajes acartonados no contienen profundidad, no son creíbles, los lectores no pueden conectar con ellos; demasiado perfectos si son héroes, o malvados sin sentido si son villanos.

Lo primero que debes entender es que las personas no pueden comportarse de la misma forma en todos los aspectos de su vida, ya que los mismos exigen actitudes diferentes de ellos. Tú no te comportas de igual forma con tu jefe que con tu pareja. Entonces, ¿por qué creas a tus personajes con una sola faceta?

Héroes, heroínas y villanos

«Es fácil crear un héroe».

Este es el primer pensamiento que se cruza por la mente de muchos… Gran error, debido a que puedes crearlo extremadamente inteligente y fuerte como Superman, y tienes así un claro ejemplo de un personaje acartonado: la profundidad de este personaje de DC se debe a las películas, series de televisión y su extenso marketing.

Pero, en realidad, ¿cuántas personas pueden sentirse identificadas con él? Kal-El, el hijo perfecto, el estudiante perfecto, con todo el poder del mundo en una sola mano, que crece para ser una persona ejemplar.

Sí, lo sé, él no era humano, e igualmente hubo villanos de la mano de Krypton. Realmente, el Superman de las últimas películas (DCEU) es ejemplar como personaje de ficción. Cabe destacar que es un personaje de cine e historietas, no de un libro, y que es más fácil conectar con las personas a través de imágenes que por medio de la escritura.

Este tipo de personajes genera que un niño quiera decir: «quiero ser Superman» y conectar con su héroe, pero un adulto halla hasta fastidioso leer sobre alguien tan perfecto.

Héroes complejos

Por otro lado, si he de mencionar un héroe complejo, un personaje excepcional sería el profesor Severus Snape de la saga Harry Potter. Solo hasta el final de la serie de libros se sabe que fue uno de los grandes héroes del mundo fantástico de J.K. Rowling.

Villanos

Lo mismo sucede con los villanos que, en mi opinión personal, son los más ricos en historias. Que tu malvado no sea «malo porque sí», crea a tu personaje, dale tanta profundidad que las personas no sepan de qué lado estar, si el del malo o el del bueno.

Un ejemplo de esto es Carrie White, protagonista de la novela Carrie, de Stephen King. Llegas a un punto en que dices: «ellos se lo merecían».

Puesto que ya lo dije, es más fácil conectar por imágenes, te daré un ejemplo más claro del cine: Artemisia en 300: El nacimiento de un imperio. Villana, despiadada, mujer tan fuerte y poderosa como cualquiera de los hombres que la rodeaban. Al conocer su historia y todo por lo que ella pasó, no sabes si estar de su lado o el de los griegos.

¿Ahora comprendes qué te estoy diciendo al tratar la profundidad de tus personajes?

Heroínas

Hablemos de tu heroína, aquí entra la misma regla que para los demás. En lo personal, detesto cuando a un personaje, tanto femenino como masculino, se le encasilla en una historia de amor. Todo su mundo se reduce al ser amado, quien lo vuelve todo mejor y perfecto. Vamos, que hay un antes y un después, y una persona es más que eso.

Pero en fin, una heroína ideal es Katniss Everdeen de la trilogía Los juegos del hambre. Frágil y fuerte al mismo tiempo, se equivoca, acierta, se confunde, se quiebra, sufre y sale victoriosa; y su actitud frente a la adversidad es equilibrada. Nunca pensó luchar contra el Capitolio, simplemente peleó por su hermana.

Lo siguiente, y lo más importante: cómo debes llegar a crear estos personajes es leyendo. Supongo que lo que piensas es: «he leído de todo», «mi gramática es perfecta», «no hay nada que no haya leído ya».

Eso es lo que crees, pues te he dado ejemplos de personajes de novelas y películas para generarte una idea de cómo deben o no deben ser tus historias.

Personajes en la Historia Universal

Sin embargo, la realidad es que, si quieres que tus personajes sean reales, no los busques dentro de una novela, búscalos dentro de la Historia Universal.

¿No me crees? Analiza la saga Harry Potter por un segundo: Lord Voldemort busca la pureza en la sangre de los magos y dominar el mundo mágico con terror y violencia. Piensa, ¿qué hombre despiadado de la Historia de la humanidad buscaba la pureza en la sangre basada en la raza aria y puso a toda Europa bajo su pulgar?

Tus personajes están dentro de la Historia. Lee, investiga, enamórate del pasado, lee biografías, ponte a ver documentales; aprende sobre héroes verdaderos, sobre villanos que hicieron temblar el mundo, que tu malvado tenga coherencia.

Si lo puedes explicar dentro de tu mundo, funciona

Todo esto nos da el paso hacia lo que vas a escribir. Es tu historia, así que no temas a jugar con los escenarios; siempre que puedas explicarlo dentro de tu mundo, es válido.

Una vez, un escritor amigo me dijo que había un error histórico en mi novela, Lara Glasgow: El comienzo: uno de mis personajes fumaba un habano, y me comentó que en esa época el habano no había llegado aún a Europa.

Mi justificación fue que ese personaje en particular es el rey de los gitanos, que son un pueblo en la historia que aporta la parte mágica de la novela. He marcado en la misma que ellos no tienen tiempo ni espacio, y lo que demostré con el habano es justamente eso, la diferencia entre él y otros personajes. Ese pequeño detalle en mi mundo funciona.

Lenguaje corporal

He tenido la oportunidad de leer muchos libros de escritores autopublicados, algunos tan buenos que piensas «¿cómo es posible que ninguna editorial los quiera publicar?», y otros en los que he visto un error muy común, que ocurre en la descripción del lenguaje corporal de sus personajes. No describen qué están haciendo.

En lo personal, no me gusta cuando se describe mucho, pero hay detalles que no podemos pasar por alto; lo que está en tu cabeza lo tienes que transmitir en palabras. Tus lectores necesitan saber qué está haciendo el personaje, no lo puedes trasladar de un lado al otro sin decir qué pasa en el medio, salvo que cambies de capítulo.

Muchos autores o asesores te habrán recomendado salir a la calle y mirar a las personas para que así puedas escribir una pequeña historia de lo que ves, pero en mi opinión eso te va a generar cierto estrés.

Observa tu entorno, no te molestes en escribir, las historias saldrán, pero observa mucho, cómo se mueven las personas según lo que están diciendo, eso te ayudará muchísimo a la hora de escribir.

Y, si quieres, puedes consultar libros de psicología para entender un poco más el comportamiento humano.

Personajes de relleno

Mucho no se repara en los personajes de relleno, ya que uno no les da mucha profundidad, pero pueden ser muy útiles, puesto que puedes utilizarlos para marcar la personalidad de uno de los héroes o villanos.

Te doy un ejemplo: Leonor, uno de mis personajes no principales, cuidaba a mi heroína cuando era pequeña y fue cruel con ella. Percival, uno de los caballeros, personaje principal, acaba con su vida en un segundo y más de un lector me preguntaron «¿Por qué no hiciste que Leonor sufriera más?».

La respuesta es sencilla: Leonor no es un personaje de más de tres capítulos, la utilicé para marcar la personalidad de Percival y la de Lara, la protagonista; hacerla sufrir más de tres líneas era una pérdida de tiempo. Ahora que lo sabes, haz buen uso de estos personajes.

¿Qué debo leer?

Como punto final, ya que te prometí que esto sería muy rápido y no quiero hacerte perder el tiempo: mis recomendaciones de los libros que deberías leer. Son muy variados, depende de ti cómo vayas abordándolos y avanzando.

Leerlos es lo que me ha ayudado a mí a la hora de escribir. Te diré que las biografías son lo primero. ¿Quieres hablar sobre una heroína?, pues ve a la historia: Isabel I, Juana de Arco, Cleopatra, Catalina la Grande. Mujeres reales, con virtudes y defectos.

¿Necesitas villanos? Conoce a Grigori Rasputín, Adolf Hitler.

Ya después, puedes leer un poco de las diferentes mitologías griega, romana, nórdica, celta, egipcia.

¿No te gusta este tipo de lectura? Está bien, ponte a ver documentales. Recuerda que el conocimiento que te ofrecerá este material te permitirá crear personajes más profundos, que los lectores sin duda seguirán recordando.

Escritora uruguaya Paola Rodríguez

Paola Rodríguez

Escritora uruguaya. Ilustración, social media manager y cofundadora de Ediciones Glasgow.